
Más de 300.000 empresas cerrados en España desde 2021, por el covid, los costes adicionales de suministro o mano de obra, la falta de ventas y la crisis, sin ninguna ayuda que les permitiera seguir adelante.
Entre ellos no estaba la aerolínea Plus Ultra, con bandera española pero con un profundo arraigo en Venezuela, que tenía la oportunidad negada a tantas otras: el Gobierno, a través de la SEPI, la salvó con una aportación económica de 53 millones de euros, que, desde el primer momento, despertó sospechas.
¿Por qué esta empresa sí y tantas otras no? La pregunta, acicateada por el vago «Affaire Delcyy debido a los vínculos de parte del gobierno con el régimen venezolano, no ha recibido respuesta hasta la fecha.
El debate logró, tras año y medio de investigaciones, acceder al informe elaborado por el gobierno de Pedro Sánchez conceder un millón a un negocio al que se le ha negado la ayuda a tantos otros negocios ahora enterrados en el cementerio de negocios desaparecidos.
es un documento de 22 páginasbajo el sello de Confidencial, firmado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, entonces presidido por José Luis Ábalosdespedido el pasado verano de forma brutal por Sánchez, sin ninguna explicación al respecto.
Lo primero que sorprende en la historia es cómo pátina le Gouvernement, et l’entreprise elle-même, à rendre public un dossier qui, s’il n’avait pas été mis en cause, aurait dû être rendu public en temps réel pour justifier l’injection d’une aide aussi volumineuse à opinión pública.

Durante año y medio, los dos partidos utilizaron diferentes esquemas para ocultar el informe, apelando a la Ley de Secretos Oficialesa la legalización del caso oa la supuesta confidencialidad que debe proteger todo el procedimiento.
La razón de tantos oscurantismo Podemos deducir, cuando finalmente se conozcan los argumentos esgrimidos por el ejecutivo para aprobar la operación: Plus Ultra era una empresa irrelevante en el sector, que venía perdiendo dinero desde su creación, que no estaba en crisis a causa del covid como exige la normativa para hacer estallar una fortuna y que, incluso, no disponía de aviones propios.
Algunas de estas certezas eran intuitivas, otras incluso habían sido publicadas, pero nunca hasta ahora se había podido demostrar que el gobierno consistía todo ello, que lo reconoció en un informe oficial escondido en un cajón y que, a pesar de todo ello, procedió a trasladarle una millonaria por considerarla una empresa «estratégica» para España.
El rescate de Plus Ultra, firmado el 9 de marzo de 2021, coincidió con la quiebra de empresas tan conocidas como majoricala primera empresa de perlas cultivadas españolas en el mundo, o con el cierre de otras ilustres empresas con fuerte presencia en nuestro país: desde Pullmantur en Imaginarium o Kodak, cavaron sus tumbas a pala de una crisis agravada por la pandemia, como tantos otros de menor fama que dejaron en la ruina a familias enteras.
No fue así con la aerolínea, a pesar de que en el informe secreto al que tiene acceso El Debate se reconocen cosas como esta: «Plus Ultra mostró una posición de debilidad en los resultados desde el inicio de sus operaciones. Desde 2015 cierra sus ejercicios cada año con pérdidas. Estas pérdidas fueron particularmente negativas en 2017”.

La admisión escrita del propio ministerio es relevante porque revierte, de entrada, la justificación que la ley imponía para inyectar dinero público: las empresas rescatadas debían haber entrado en crisis por la influencia en su actividad de coronavirus y las restricciones que siguieron, pero Plus Ultra ya había estado en esta situación durante cinco años antes de que llegara la pandemia.
pérdidas para siempre
Se ha creado el Fondo Covid, tal y como establece la RDL 25/2020 de 3 de julio en su artículo 2.2, para apoyar a las empresas «que atraviesen dificultades temporales graves por la pandemia del covid y que se consideren estratégicas para el tejido productivo nacional o regional (…)”. La crisis del Plus Ultra fue su estado natural mucho antes, pese a lo cual recibió un «premio» de 9.000 millones de viejas pesetas.
Es una de las «joyas» del informe, que escribe cada una de sus páginas bajo el sello «Confidencialpor la dificultad, sin duda, de defender públicamente la justificación de un rescate negado a tantos otros, con el caso tan reciente de Abengoa, un gigante con 11.000 puestos de trabajo pendientes ignorado por la SEPI, el mismo organismo que mimó a Plus Ultra a pesar de su poca «estratégico», otro de los requisitos para recibir dinero público.
Así lo reconoce el propio ministerio en el informe, que pasa por alto la flaquísima facturación, clientes y presencia en el mercado de la compañía: «Tiene una cuota del 0,2% del volumen de pasajeros (…) y esta parte se sitúa en el 0,1% en términos de ingresos.
Para hacerse una idea de la irrelevancia de la empresa no hace falta crear relatos: basta consultar lo que dice el Ministerio de Transportación recoge en su reportaje, retrato feroz de la realidad de Plus Ultra.
No importa lo mucho que los creadores de informes intenten inventar la realidad, sus propios hallazgos estadísticos son devastadores: Plus Ultra parece abajo incluso pequeñas aerolíneas, cuando no desconocidas para el gran público, como Wamos Air, Evelop, Canary Fly o Volotea, todas ellas con cifras de pasajeros entre tres y diez veces superiores.
“Este volumen de actividad sitúa a la compañía en el puesto 77 del ranking de empresas de 2019 (año de referencia) en España, con una cuota inferior al 0,1% del tráfico pasajeros de la red de AENA», confiesa el estudio secreto.
“La facturación de Plus Ultra dista mucho de la de otras empresas españolas, no solo a nivel de Iberia, Air Europa o Vueling, sino también en el segmento de empresas con una facturación en torno a los 500 millones de euros (como Iberia Express, Air Nostrum o Volotea). Respecto a empresas como Wamos o Evelop, la facturación Esto es aproximadamente la mitad de los anteriores”, agrega el informe.
Es decir, para el propio ministerio la aerolínea era marginal, acumulaba pérdidas desde sus inicios, apenas tenía pasajerosfue superada por todas las aerolíneas “tipo A” (clasificando así a aquellas que pueden realizar servicios aéreos comerciales de pasajeros, carga y/o correo)… y sin embargo mereció 53 millones de dinero público.
Ni siquiera el argumento de que, a pesar de la catastrófico Mesa general, fue estratégica por la exclusividad del servicio, sustenta la opinión que el propio ministerio paga en su informe obligatorio para liberar al millonario.
Pues, casi hilarantemente, intenta justificar el valor de la empresa argumentando que «centrándonos en el sur del continente americano, podemos decir que Plus Ultra es la sola empresa empresa que opera habitualmente en el mercado de Madrid-Latinoamérica.
Pero luego agregue una oración definitiva: “indignado compañías de la red de Iberia y Air Europa, aunque, como se ha indicado, con un volumen de actividad muy inferior”. En otras palabras, Plus Ultra tenía alternativas y, de hecho, frente a ellas, su volumen de pasajeros era insignificante.

Para dejarlo aún más claro, y para hacer más extravagante el rescate, el ministerio también se ve obligado a reconocer su insuficiencia frente a otros competidores: «Su presencia en el hub de Madrid es minoríamuy por debajo de las grandes compañías españolas (Iberia y Air Europa) y latinoamericanas que ofrecen conexiones regulares desde su país de bandera a Madrid (Avianca, LATAM Airlines, Aeroméxico y Aerolíneas Argentinas) y de los turoperadores Evelop y Wamos Air”.
Y un dato curioso más: “Si el análisis se enfoca solo en los eslabones que opera la empresa, sus acciones son bajas en comparación con sus competidores. Solo en el caso de Venezuela (con enlace a algunos accionistas de la compañía), la presencia de Plus Ultra cobra cierta importancia, alcanzando una cuota del 19,4%).
Las conclusiones del departamento de Ábalos tampoco mejoran el panorama y hacen aún más inexplicable la ayuda brindada a una empresa dominada por SnipAviación principalmente, la sociedad en la que se ubican los empresarios de larga trayectoria en Venezuela:
«(…) A situación complicada para que la compañía capee la recuperación en los próximos años, debido a su fuerte exposición al largo radio con Latinoamérica, mercado del que se espera una recuperación más lenta que la de otros mercados internacionales (…)”.
Con un pasado de pérdidas, un presente humilde y un futuro sombrío, en palabras del propio gobierno, ¿por qué aceptó un «regalo» inaccesible para tantos y por qué lo archivó todo como confidencial? Estas respuestas aún están pendientes. Quizás José Luis Ábalos, despedido poco después de esta operación, o María Jesús MonteroMinistro de Hacienda, nuevo número 2 del PSOE y último titular de la SEPI, desde donde se extendió el jugoso cheque.
Por Antonio R. Naranjo
