
Cuba recibió este domingo una nueva donación del gobierno de Nicolás Maduro para apoyar la recuperación de los cuantiosos daños causados por el huracán Ian, que incluye 400.000 bolsas de alimentos, transformadores eléctricos y varias toneladas de láminas de zinc para los techos de las casas.
Según medios estatales, la ayuda se destinará a Pinar del Río, la provincia más occidental del país, donde Ian provocó graves daños en miles de viviendas, servicios de electricidad y graves pérdidas en la agricultura.
Este nuevo envío de ayuda venezolana, que llegó por barco al puerto de Mariel, en el noroeste de Cuba, sigue a envíos anteriores de ayuda de Venezuela a su aliado cubano.
El embajador de Caracas en La Habana, Adán Chávez, dijo durante la ceremonia de donación que «es un ejemplo de lo que significa la verdadera hermandad entre los pueblos», porque «Cuba no está sola» y «se trata de compartir lo poco o mucho que tenemos según las circunstancias que nos toca vivir”.
Por su parte, la ministra cubana de Comercio Interior, Betsy Díaz, agradeció el aporte del gobierno venezolano, al que se sumará en los próximos días otro buque, con postes eléctricos para alumbrado público, varillas eléctricas, equipos y transformadores, según informó. lo informado por la agencia estatal cubana Prensa Latina.
El jueves pasado llegó otro cargamento enviado por el gobierno del país sudamericano con más de 15 toneladas de componentes y equipos, entre ellos aisladores de polímero, pararrayos, abrazaderas, herrajes y disyuntores, alrededor de 100 motosierras y otros medios y materiales, para la reparación de las zonas afectadas por Ian.
En los últimos días ha llegado a Cuba ayuda de todo tipo desde México, Venezuela y Argentina, así como de la Organización Mundial de la Salud y su filial regional en las Américas.
La Unión Europea anunció que aportará un millón de euros para ayudar a los cubanos damnificados por el huracán.
El huracán Ian atravesó de sur a norte la provincia de Pinar del Río el 27 de septiembre con fuertes lluvias y vientos de hasta 205 kilómetros por hora, que afectaron también los territorios occidentales de Artemisa, La Habana, Mayabeque y el Municipio Especial Isla de la Juventud. .
El fuerte impacto del primer huracán que ha tocado a Cuba en la actual temporada de ciclones dejó cinco muertos y numerosos destrozos -aún sin cuantificar totalmente- a la vivienda, las comunicaciones, el suministro de agua, y la electricidad, al ocasionar un apagón general en la isla.
