AD en política exterior

Por sus obras los conoceréis. Mateo 7-16

La semana pasada se cumplió el 81 aniversario de la fundación de Acción Democrática, que como partido ha estado 7 veces en el gobierno. Dados estos compromisos, parafraseando a San Mateo, por los hechos, podremos conocer la huella de AD en nuestra política exterior.

Acción Democrática en su primera experiencia de gobierno, durante el trienio 1945-1948, enfrentó el primer desafío internacional con las transnacionales petroleras, las famosas y formidables Seven Sisters. En ese sentido, en diciembre de ese año, la Junta Directiva presidida por el señor Rómulo Betancourt decretó que las empresas petroleras debían pagar un impuesto extraordinario del 20% sobre las utilidades obtenidas en 1945. Posteriormente, en 1946, reformó la Renta. Ley del Impuesto, aumentándolo del 12% al 28,5%. Finalmente, en 1948, el gobierno de Acción Democrática, con Rómulo Gallegos como presidente y Juan Pablo Pérez Alfonzo como ministro de Obras Públicas, llevó a cabo una reforma parcial de la ley del impuesto sobre la renta, que pretendía establecer que, en ningún caso, las empresas petroleras recibir utilidades superiores a las correspondientes al Estado venezolano. El 50/50 o «Fifty-Fifty» fue la denominación que tomó el impuesto para garantizar las aspiraciones del Estado venezolano. (Fundación Polar).

Años más tarde, AD de nuevo en el gobierno con Rómulo Betancourt, su Ministro de Minas e Hidrocarburos, Juan Pablo Pérez Alfonzo, así como el de Irak, Abdullah al-Tariki, crearon la OPEP (septiembre de 1960), cuyo objetivo era obtener mayores ganancias. fortaleza del petróleo venezolano en el mercado internacional, junto a otros países exportadores, frente a las políticas y condiciones de precios impuestas por las transnacionales. Uno recuerda el poder económico y político de las llamadas Siete Hermanas, donde sólo la acción conjunta de los países exportadores como cartel podía frustrar el poder de las empresas transnacionales.

Nuevamente, Acción Democrática en 1973 ganó las elecciones con Carlos Andrés Pérez, quien según la tesis política del partido, se dedicaba a la nacionalización de la industria petrolera (ver La política venezolana y el petróleo.. Rómulo Betancourt), con base en una Comisión Presidencial de Reversión; la aprobación del proyecto de ley que reserva la industria y el comercio de hidrocarburos al Estado y la creación de Petróleos de Venezuela SA, PDVSA, como empresa matriz, que se convertiría en la cuarta empresa petrolera del mundo. La contribución de los gobiernos de Acción Democrática en materia petrolera es indiscutible.

Junto al tema petrolero, están los temas de cooperación internacional: el gobierno de Acción Democrática con la PAC inicia un nuevo programa de cooperación petrolera con las llamadas «instalaciones petroleras de Puerto Ordaz», de donde parten los países de Centroamérica, Jamaica y la República Dominicana. Este programa dará lugar a los acuerdos energéticos de San José y posteriormente al acuerdo energético de Caracas y Petrocaribe, con fines más geopolíticos que de cooperación.

En uno de los temas más importantes y profundos, como es el reclamo del Esequibo, poco antes de conocerse el memorándum Prevost de 1949, la Cancillería venezolana lanzó una sistemática campaña en los foros de organismos internacionales por la recuperación de Guayana Esequiba, denunciando los despojos en todo el siglo 19.

El camino hacia la presencia de la AD en la política exterior se inició con la IX Conferencia Panamericana celebrada en Bogotá en mayo de 1948 (empañada por el infame Bogotazo del 9 de abril de 1948), durante la cual la Unión Panamericana fue reemplazada por la OEA. Lo importante de este evento es que durante el mismo se firmó el Pacto de Bogotá, del cual Venezuela no es signataria, lo que sirvió como argumento estratégico para desconocer instancias jurisdiccionales como el caso de la Corte Internacional de Justicia.

El hecho de que el expresidente Betancourt (AD) introdujera el tema del Esequibo en la IX Conferencia Panamericana llevó a la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez a asumirlo como cuestión de Estado. Su Ministro de Relaciones Exteriores, Gómez Ruiz (1948-1952), declaró durante la IV Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de América, celebrada en Washington (26 de marzo al 7 de abril de 1951), «que ninguno de los cambios de estatus que pueda surgir en la Guayana Británica en el futuro será un obstáculo para que Venezuela haga valer sus justas aspiraciones.

Volvió la democracia con Acción Democrática en el Gobierno (1958), el embajador de Rómulo Betancourt ante las Naciones Unidas, Carlos Sosa Rodríguez, en la primavera de 1962 realizó una intervención en la Comisión Política Especial, en la que denunció por primera vez en el foro el caso de Esequibo. En este mismo escenario durante el XVII período de sesiones de la Asamblea de las Naciones Unidas, el Dr. Marcos Falcón Briceño interviene en el debate general con el tema titulado: “Cuestión de las fronteras entre Venezuela y el territorio de la Guayana Británica”, y el 16 de diciembre , el presidente de esta Comisión anuncia al mundo que los venezolanos y los ingleses han acordado examinar la cuestión del Esequibo. Con esta intervención, Venezuela informa oficialmente a la comunidad internacional de la trama y del despojo del que ha sido víctima. En ese contexto, otro triunfo de los gobiernos de Acción Democrática fue el de Raúl Leoni con el canciller Iribarren Borges, cuando retiró de Naciones Unidas el reclamo del Esequibo; hacer que Inglaterra reconozca que hubo un reclamo de Venezuela y llevarlo a negociaciones bilaterales con la firma del acuerdo de Ginebra.

En materia política, de reconocimiento de gobiernos, está la “Doctrina Betancourt”. A pesar de la existencia de varias doctrinas sobre el tema: Jefferson (1792), Tobar (1907), Wilson (1913) y Estrada (1930), la doctrina Betancourt, en su espíritu de fortalecimiento y apoyo a los gobiernos democráticos, representa una de las -Carta Democrática Americana, basada en un carácter ético-político.

Para concluir este breve recuento del comportamiento de Acción Democrática como gobierno, uno de los presidentes democráticos más activos que pasó por Miraflores, Jaime Lusinchi, para defender la soberanía y los intereses del Estado, ante la incursión de la corbeta colombiana Caldas. a las aguas del Golfo de Venezuela, ordenó la mayor movilización militar jamás realizada por las fuerzas armadas venezolanas, porque no le tembló el pulso para exigir al gobierno del presidente Virgilio Barco que retire la corbeta “ARC Independiente” de aguas venezolanas; De lo contrario, ordenaría su naufragio. Por lo tanto, lo que dijo San Mateo es útil. Por sus obras lo conoceréis.

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