
El ministro de Lucha contra la Corrupción de Paraguay, René Fernández, ha revelado que investiga un posible vínculo entre los tripulantes del avión venezolano-iraní detenidos en Argentina y la organización criminal responsable del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.
Durante una comparecencia ante la Comisión Investigadora del Senado, Fernández explicó que el avión de Emtrasur estuvo en Ciudad del Este, en la triple frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil, entre el 13 y el 16 de mayo, para el traslado de un cargamento de cigarrillos. Durante este tiempo, la tripulación conoció al uruguayo Federico Ezequiel Santoro Vasallo, quien habría estado a cargo de su traslado y alojamiento.
Santaro Vasallo es señalado como operador de la organización criminal encabezada por Sebastián Marset Cabrera, quien es el autor intelectual del homicidio del fiscal paraguayo.
“Podemos decir objetivamente que tuvieron contacto, que esta tripulación iraní-venezolana estuvo en contacto con esta persona que tiene antecedentes de trata internacional de personas y narcotráfico”, dijo René Fernández en declaraciones recogidas por el diario. Bugle.
La denuncia de la Secretaría Nacional Anticorrupción, presentada ante el Ministerio Público de Paraguay, especifica que en el traslado de la tripulación del avión también estuvo involucrado el ciudadano uruguayo Ezequiel Santoro da Silva.
Esta persona está siendo investigada por estar presuntamente vinculada a una red de trata de personas, además de ser dueña de la empresa Adshey Turismo Transporte, de Ciudad del Este.
Caso de aviones en Argentina
El juez federal Federico Villena, de la ciudad de Lomas de Zamora en Buenos Aires, ordenó la semana pasada la liberación de 12 de los 19 tripulantes del avión, que es objeto de una investigación judicial por posibles vínculos con el terrorismo internacional.
Pero la decisión fue apelada por la fiscal del caso, Cecilia Incardona, por lo que el fallo del juez quedó en suspenso.
La defensa de los tripulantes que Villena decidió no dejar en libertad también recurrió la medida judicial.
En cambio, la Delegación de Asociaciones Judías Argentinas (DAIA), el brazo político de la comunidad judía en Argentina y que es querellante en el caso, decidió no apelar la decisión de Villena para evitar retrasos en la encuesta.
El avión detenido en Argentina desde principios de junio es un Boeing 747 Dreamliner de carga, que perteneció a la empresa iraní Mahan Air y actualmente pertenece a Emtrasur, filial del Consorcio de Industrias Aeronáuticas y Servicios Aéreos de Venezuela (Conviasa), empresas que sancionado por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
El avión ingresó a Argentina el 6 de junio desde México, con escala en Venezuela, presumiblemente para transferir carga a una empresa automotriz, y dos días después despegó hacia Uruguay para cargar combustible, pero aterrizó nuevamente en el aeropuerto argentino de Buenos Aires. Aires de la ciudad de Ezeiza porque el país vecino no permitió su desembarco.
