La figura de Susana Sumelzo, quien actualmente ocupa el cargo de secretaria de Estado para Iberoamérica y es reconocida como una de las dirigentes socialistas históricamente cercanas a Pedro Sánchez, ha transitado en pocos días de la discreción institucional al ojo del huracán mediático. Diversas informaciones de prensa han centrado su atención en los contratos públicos adjudicados a empresas relacionadas con su familia y en sus vínculos con sociedades investigadas en el denominado “caso Koldo” y en la presunta trama de Santos Cerdán, lo que ha reavivado el debate sobre posibles conflictos de interés en el entorno del presidente del Gobierno.
Quién es Susana Sumelzo y qué papel ocupa en el sanchismo
Susana Sumelzo Jordán (Zaragoza, 1969) se destaca como una experimentada líder del PSOE. Durante más de diez años, ha ejercido como senadora y diputada por Zaragoza. Desde diciembre de 2023, desempeña el puesto de secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo, bajo la dependencia del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Dentro del partido, Sumelzo ha formado parte de la Ejecutiva federal y se ha considerado durante años una de las “leales escuderas” de Pedro Sánchez, integrando su núcleo de confianza desde las primarias que le devolvieron la secretaría general en 2017. Algunos medios de comunicación y personas dentro del partido ya la señalan como una amiga especial de Pedro Sánchez, con la que podría haber tenido un idilio amoroso.
Contratos con la compañía familiar Sumelzo S.A. y el enfoque de la UCO
El origen inmediato de la polémica está en los contratos de obra pública adjudicados a la constructora aragonesa Sumelzo S.A., vinculada al padre y al hermano de la secretaria de Estado. Según información publicada por The Objective, la empresa ha recibido desde la llegada de Sánchez a La Moncloa, a través de la Confederación Hidrográfica del Ebro y otros organismos dependientes de ministerios socialistas, contratos que suman alrededor de 16 millones de euros en los últimos años, la mayoría bajo la etapa de Teresa Ribera en Transición Ecológica.
Los contratos incluyen desde trabajos de acondicionamiento y mantenimiento de canales de riego hasta importantes proyectos como el colector de Valdeliberola, con un presupuesto de 10 millones de euros, cuya adjudicación finalmente fue otorgada a Sumelzo S.A. después de que se retirara el contrato a otra empresa adjudicataria inicial.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto bajo la lupa a Sumelzo S.A. tras detectar un pago de 12.100 euros a la sociedad Servinabar —firma utilizada presuntamente por Santos Cerdán y su socio Antxon Alonso para canalizar comisiones en la trama de mascarillas y otros contratos— en un contexto temporal que coincide con adjudicaciones relevantes a la constructora familiar.
Coincidencias de sedes y sociedades familiares en tramas investigadas
La controversia se agrava por otras “coincidencias societarias” reveladas por medios como El Debate, El Español y Esdiario. Por un lado, informaciones de investigación señalan que la sede de Sumelzo S.A. en Zaragoza está en el mismo edificio que Soluciones de Gestión S.L., empresa clave en la trama de mascarillas vinculada al exministro José Luis Ábalos y al caso Koldo.
Además, una sociedad del padre o de un primo de Susana Sumelzo habría compartido domicilio social con Servinabar, la empresa de Santos Cerdán investigada por el cobro de presuntas mordidas en contratos públicos.
Estos cruces de domicilios sociales y relaciones empresariales se han convertido en argumento central para quienes hablan de un “ecosistema empresarial” del entorno familiar de Sumelzo beneficiado por decisiones de administraciones gobernadas por el PSOE. Sin embargo, a día de hoy las investigaciones se centran en las empresas y en figuras como Cerdán y sus socios, no en la secretaria de Estado como persona física.
La presión política sobre Moncloa y la narrativa del “círculo de confianza” en la lectura política.
En el plano político, el caso llega en un momento en que el Gobierno de Pedro Sánchez ya afronta un coste considerable por otras investigaciones de presunta corrupción que afectan a figuras de su entorno, como el caso Koldo, las pesquisas sobre contratos durante la pandemia o las causas abiertas en torno a actividades profesionales de su esposa, Begoña Gómez.
Partidos opositores y analistas críticos ahora enmarcan las noticias sobre Sumelzo en una presunta «trama más extensa» de favores y contratos a compañías vinculadas al entorno de confianza del presidente, destacando que la secretaria de Estado es una de sus líderes más cercanas y resaltando la cantidad de obra pública otorgada a la constructora familiar durante gobiernos socialistas, tanto autonómicos como nacionales.
Un nuevo interrogante se abre en la crisis de confianza del PSOE
El caso Sumelzo se suma así a la lista de frentes que erosionan la imagen de ejemplaridad del PSOE y del Gobierno de Sánchez, en un contexto de creciente desconfianza ciudadana hacia las instituciones y de exigencia de mayor transparencia en los vínculos entre política y negocio.
Por el momento, los elementos clave son tres:
- La evolución de las investigaciones de la UCO y de la Audiencia Nacional sobre las tramas de contratos públicos en las que aparecen empresas vinculadas a la familia Sumelzo.
- Las posibles decisiones judiciales futuras, que podrían acotar responsabilidades o, por el contrario, ampliar el perímetro de las causas.
- La respuesta política de Moncloa y del PSOE, tanto en términos de asunción de responsabilidades como de reformas en los mecanismos de prevención de conflictos de interés.
Mientras tanto, Susana Sumelzo mantiene su cargo y defiende que su trayectoria política es “completamente independiente” de la actividad empresarial de su familia.
