(CNN Español) — El gobierno de Gustavo Petro en Colombia decidió modificar su reforma tributaria y excluir una de las propuestas que había causado polémica: el impuesto a las pensiones más altas.
Bajo el pretexto de “gravar a los que más tienen”, la administración había propuesto en la reforma tributaria presentada en el Congreso que los jubilados que ganen más de 10 millones de pesos al mes pagarían impuestos por ese concepto. Según los cálculos del ministro de Economía, José Antonio Ocampo, esto suponía gravar al 0,2% de los pensionados con un impuesto en torno al 20%.
Sin embargo, tras una reunión con los relatores de la reforma fiscal de los partidos que integran el gobierno, esta propuesta fue retirada de la reforma, según confirmó el presidente durante una rueda de prensa.
Una mujer se manifiesta en contra de la reforma tributaria propuesta por el gobierno de Petro en Cali el 26 de septiembre de 2022. (Foto de Joaquín Sarmiento/ AFP/ Getty Images)
Más cambios en la reforma tributaria
Petro también anunció cambios en la tributación del sector de hidrocarburos, es decir, impuestos relacionados con el petróleo y el carbón.
Por un lado, el presidente ha declarado que las regalías del sector minero no serán deducibles del impuesto a la renta. “Los bienes del subsuelo de la nación desde la Constitución de 1886 son propiedad de la nación, son propiedad pública, son propiedad del pueblo colombiano, y en esa medida la nación, al otorgar su explotación económica a un particular, tiene derecho a regalías y por lo tanto, estas no forman parte de la contabilidad de las empresas privadas que tienen esta concesión y no son deducibles”, explicó el presidente.
Por otro lado, anunció un cambio en la sobretasa del impuesto a la renta que pagan los sectores del petróleo y el carbón. Su cotización dependerá del precio internacional de los productos, por lo que si los precios llegan a un cierto punto bajo, no habrá recargo.
El gobierno de Petro ha prometido un ambicioso programa social y necesita el dinero para financiarlo. Sus primeros cálculos sobre la reforma implicaban obtener 25.000 millones de pesos para 2023 (unos 5.000 millones de dólares, o el 1,72% del PIB) y el doble en el mediano plazo.
La administración pronosticó que además de reducir la pobreza, la reforma conduciría a una disminución de la desigualdad en el país nueve veces mayor que la registrada en promedio en los últimos 14 años.
En la conferencia del martes, el mandatario dijo que el valor de la reforma para el próximo año rondaría los 20.000 millones de pesos y podría llegar a unos 23.000 millones en 2026 (entre 4.000 y 4.600 millones de dólares).
Las negociaciones continuarán en los próximos días, antes de que el texto sea discutido en los plenos del Senado y la Cámara de Diputados.
Con el poder judicial del gobierno y el equipo de @MinHacienda Acordamos NO gravar las pensiones en la reforma tributaria y cambiar la tributación del petróleo y el carbón. Esta reforma no afecta a la mayoría de los colombianos, la recaudación será para los de mayores ingresos. pic.twitter.com/82VIpipm3U
— Gustavo Petro (@petrogustavo) 25 de octubre de 2022
El crecimiento de Colombia se desacelerará con fuerza en 2023, según las últimas previsiones del Fondo Monetario Internacional, que prevé un aumento real del PIB del 2,2% frente al 7,6 de 2022.
A este pronóstico se suma la fuerte depreciación de la moneda colombiana debido, según los expertos, a factores externos e internos. A nivel mundial, existen temores de una recesión además de los aumentos agresivos de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de EE. UU. y que provoquen una depreciación de las monedas. Internamente, las preocupaciones sobre las políticas económicas de Petro, en particular las relacionadas con la exploración de hidrocarburos, podrían tener consecuencias para los mercados.
