
El presidente de México, Andrés Manuel López Obradorafirmó este miércoles que ya se identificó al responsable del asesinato de dos sacerdotes jesuitas el lunes, en el municipio de Urique, en el norteño estado de Chihuahua, aunque subrayó que lo más importante ahora es encontrar el cuerpo.
“Ahora lo que más nos importa es encontrar los cuerpos, ya se avanzó en la investigación; y arrestar a los responsables”, dijo el mandatario durante su rueda de prensa matutina desde Palacio Nacional.
La tarde de este lunes, los sacerdotes Javier Campos Morales, de 79 años, y Joaquín César Mora Salazar, de 80, intentaron auxiliar y proteger a un hombre que ingresó a la iglesia huyendo de personas armadas, por lo que fueron asesinados.
Tras el ataque, los cuerpos fueron retirados de la parroquia Francisco Xavier en Cerocahui, Chihuahua, lo que indignó a la sociedad que exigió la devolución de los cuerpos.
Por eso, López Obrador dijo que lo más importante ahora «es encontrar los cuerpos» de los sacerdotes, así como detener a los responsables.
El mandatario destacó que la investigación del caso está en curso “ya hay elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que actuaron de inmediato; Hay un allanamiento, ya se identificó al responsable, al homicida y seguiremos con las investigaciones”, dijo.
También reconoció que la zona de la Sierra de Chihuahua estuvo “durante mucho tiempo muy infiltrada, penetrada, dominada por la delincuencia”.
Recordó que en esta zona se han cometido delitos, como lo ocurrido en 2008 cuando un comando armado llegó al pueblo de Creel y disparó contra un grupo de personas reunidas en un pequeño cuarto, dejando 13 muertos.
También dijo que el presunto responsable de los asesinatos de los sacerdotes jesuitas fue identificado por uno de los párrocos que sobrevivió al ataque y señaló que incluso tiene orden de captura por el asesinato de un turista estadounidense.
También aclaró que hay al menos entre cuatro y seis personas desaparecidas vinculadas a estos hechos, entre ellos los dos sacerdotes y el civil que fueron asesinados en la iglesia.
El mandatario reiteró sus condolencias a la Compañía de Jesús, a los jesuitas en México y en todo el mundo por los «lamentables hechos», y recordó que los dos sacerdotes habían trabajado durante muchos años en esta marginada y pobre región del país.
Los asesinatos de clérigos han sido condenados por organizaciones civiles y la comunidad jesuita en México, quienes señalaron que al menos siete sacerdotes fueron asesinados durante la administración de López Obrador.
Estos hechos forman parte de una ola de violencia en México, con un récord de 33,316 homicidios en lo que va del año, luego de los dos años más violentos de su historia, con 34,688 víctimas de asesinato en 2019 y 34,554 en 2020.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la percepción de inseguridad entre los mexicanos cayó de 65.8 % en diciembre de 2021 a 66.2 % en marzo pasado.
